La colisión de dos trenes.
La batalla de trincheras
donde simplemente esperas
a que no cojan rehenes.
Verles a ellos combatiendo
una guerra de desgaste
donde se sentía el desastre
y este se estaba evadiendo...
El no actuar me hizo necio,
pues: se tenían que chocar.
¡Por fin alguien va a ganar!
Ganar sí, pero a qué precio.
¡Sorpresa! La lluvia roja
vendrá del fuego cruzado
(aparentemente ignorado).
Verás que desgracia arroja...
EN MIS MALDITAS NARICES
CHOCARON, TIRARON MI MUNDO.
Y EN MENOS DE 10 SEGUNDOS
ME DESTROZARON LA VIDA
Ví. Ab. Al.
(baymi)
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