Están vacíos los cuerpos de la gente
cuando miro
de repente
y se escucha asfixiado su suspiro
El aullido censurado, cautivo,
sin verdad.
Un mendigo
que sabe que solo queda esperar.
Y cómo esperan esos malditos perros,
aferrados
al suceso
que rápido les dejará pelados.
Yo mataré a materia amateur
solo cómica,
es deber
castigar a las cáscaras hipócritas.
Ví. Ab. Al.
Ví. Ab. Al.
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