Has inflado mi cuerpo sutil y lentamente
y has suavemente atado a la vida mi cintura.
Sin querer has tirado y yo soy obediente
y he tomado por cierto tu cantar, tu hermosura.
y has suavemente atado a la vida mi cintura.
Sin querer has tirado y yo soy obediente
y he tomado por cierto tu cantar, tu hermosura.
Tu presencia murmura palabras sonrientes,
y al aire, tu bailar plenamente lo habita,
y evitas empapar con dramas a las gentes
mostrando la dulzura que tu voz nos incita.
mostrando la dulzura que tu voz nos incita.
Has inflado mi pecho: no estalla ni está lleno
y en ocasiones digo que es algo pasajero,
pero volar contigo es navegar sin freno.
Entonces voy y entiendo que un poco sí te quiero.
pero volar contigo es navegar sin freno.
Entonces voy y entiendo que un poco sí te quiero.
Ví. Ab. Al.
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